HENRICO ZATTANI
Su rostro sereno y relajado hace difícil conciliar a la chica con el show R que estaba dando en ese bar cuando llegué, dormida hasta parece un ángel inofensivo. Pero no, Bar Man tiene razón, esta chica es un problema y se interpondrá en mis planes.
Ella murmura, liberando sonidos bajos e incomprensibles incluso con los ojos cerrados. Me inquieto en la cama que le he dado para pasar la noche, haciendo que la sábana se levante y muestre sus piernas desnudas, revelando un trozo de