49. LA TUMBA
Escuchar que mi abuela hacía tiempo me había encontrado, pero al mismo tiempo no, me llenó de curiosidad, por ello quise saber más.
—Verá, su abuela, señorita Ángel. Ella era muy amiga de la madre superiora del colegio de monjas, pensó que era solo una coincidencia, estaba segura de que de ser usted su nieta le hubiesen avisado enseguida.
—Eso es cierto, querida —aseguró sor Caridad. —No creo que la madre superiora ocultara ese hecho.
—Su abuela mandó al detective que investigara a todas la