Hasta el día de hoy no puedo decir si lo que pasó aquel día fue real o sacado de mi mente de fantasía. De pronto las plantas de enredaderas se desprendieron de su abrazo y vinieron hacia mí, me arrebataron de los brazos de mis hermanas, que gritaban aterrorizadas por lo que sucedía, o eso creo. Me envolvieron y me llevaron con ellas debajo de la tierra, donde sus ramas se convirtieron de a poco en brazos humanos.
¡Eran los brazos de mis queridos padres que me estrechaban muy fuerte, cómo acost