303. PREPARACIÓN
Le di un beso y se fue de lo más feliz, me asomé a la ventana y vi como junto con los demás soldados salieron a todo galope rumbo al pueblo. No podría describir la felicidad que sentía de saber que todo iba a terminar en bien, quité toda mi ropa y entré en el baño que ya estaba lista la bañera con el agua caliente, sentí como llegó Dolores y comenzó a revolotear al lado de mi preguntando miles de cosas.
—Ya todo está listo allá en el pueblo.
—¿En serio niña? ¿Pasó algo?
—¿A qué te refieres