304. PUEBLO
Y sin esperar que yo dijera que sí o que no. Ya Dolores me estaba tirando un abrigo por encima, y me llevaba casi arrastras para un carruaje que apareció delante de la casa. Me subió en él y le dijo al cochero que nos llevará al pueblo. Sabía que debían hacer algunas cosas para realizar la ceremonia, pero nunca me imaginé que tuvieran que desenterrar a todos los muertos que existían en la casa. ¿Qué necesidad me preguntaba en mi mente, tenían de hacer tal cosa? ¿Por qué no dejarlos que des