242. TORMENTA
Definitivamente mi llegada a este lugar había traído conmigo, al parecer, no solamente las malezas que me estaban sucediendo debido a los demonios que me perseguían por mis antepasados, sino también la furia de la naturaleza. Primero el ciclón que estuvo a punto de acabar con el poblado y todo alrededor. Ahora era esta enorme tormenta que llevaba ya cuatro días nevando sin parar. Las montañas que se hacían delante de las puertas eran increíbles, al punto de que cada día teníamos que tomar las