241. VISITANTES
—Además —siguió diciendo Dolores— que la señora Casilda, su abuela, no era dada a salir mucho en este tiempo de la hacienda, permanecía en ella todo el invierno y los viajes que realizaba al pueblo, los hacía solamente en verano.
—¿No iba en navidad a la Iglesia?
—No, nunca salió en navidad de la casa, temía mucho hacerlo porque nevaba mucho y siempre estaba muy oscuro, ni siquiera cuando vivía el señor Fermín lo hacía.
—Ya veo, entonces mejor que nosotros la imitemos, nos quedaremos dentro