211. PEDIDO
Estaba realmente asombrada de ver como el capitán que tanto ahínco había puesto para que yo lo dejara quedarse en mi casa, ahora trataba de encontrar miles de excusas para no hacerlo. ¿Qué era lo que pasaba con él para que se negara de esa manera? Volví a mirar al bebé a mi lado, que me indicó que siguiera insistiendo.
—Por favor capitán, no me haga rogarle, realmente estoy muy asustada, quédese conmigo aquí en la casa. — Al tiempo que le tomaba una mano para que mi ruego fuera más intenso