207. EL HUÉRFANO
El niño era realmente hermoso y se veía muy bien cuidado, sus regordetes cachetes eran prueba de ello. Al poco rato, entraron las hermanas que ayudaban a las obreras en la preparación y el servicio del desayuno. Se quedaron emocionadas al ver al bebé que les sonreía de una manera tan encantadora.
A pesar de la sorpresa y la preocupación inicial, sentí una extraña sensación de paz y alegría al tener al bebé en mis brazos. No sabía qué futuro le esperaba a este pequeño, pero estaba decidida a hac