191. PROBLEMAS
— Padre, buenas noches. Necesito hablar con usted urgentemente.
—Sí hijo como no, acompáñame a mi casa si no es mucho pedir, estoy realmente agotado de ese viaje en el burro, ya los huesos míos no están para eso.
Y sigue caminando seguido por el capitán y los dos soldados hasta introducirse en la pequeña casa, donde lo espera una sirvienta ya con la comida hecha y puesta en la mesa. El padre se gira para ellos y los invita a cenar, pero estos rechazaron la invitación diciendo que ya lo han he