190. CONVERSACIÓN
Me abracé por un tiempo a Julián, no sé porque tenía la necesidad de sentirme protegida por tus brazos. Nos acostamos en silencio uno al lado del otro, hasta que recordé lo que había visto al salir del salón.
— Julián, tengo que decirte algo que vi cuando salí del salón de baile hoy cuando se lo estamos enseñando al capitán y a la Madre Superiora. ¿Por cierto que hiciste con el altar?
—No hice nada, lo dejé allí mismo, solo lo volví invisible. estoy pensando moverlo para otra habitación.