108. ÁNGEL
Después de decidir que me pondré a leer el diario, y que creo que muy pronto llegará el final. Lo pienso mejor, y me levanto para ver si las hermanas aún están despiertas, sé por experiencia que cuando la hermana Caridad se emociona con algo, le es difícil dormir. Y la hermana Inés también estudia porque no le gusta que se reían de ella. Y para mi suerte me las encuentro practicando.
—Buenas noches, hermanas. —Saludo al sor Inés abrirme la puerta y dejarme pasar.
—¡Ángel! ¿Qué haces levantada?