Después de hacer el equipaje, los tres van en limusina hasta un inmenso rancho donde hay una pista de aterrizaje. El doctor Néstor tiene un avión privado para viajes de negocios y otro para viajes de ocio.
Sara se impresiona al ver los lujosos e imponentes aviones de su padre; Victoria, por su parte, es la primera en subir, junto con varios empleados que estarán pendientes de ella para complacer todos sus caprichos.
—Papá, estoy impresionada por estos aviones privados, nunca me he subido a uno