Cuando terminan el desayuno, Diego la lleva a casa y aprovecha para hablar un momento con el doctor Néstor. Todos están felices, pero Sara no, algo en su interior le dice que no confíe en este hombre.
Finalmente, Diego se va. Sara y su padre se dirigen a la sala para charlar un rato.
«Tarde o temprano vas a ser mía, Sara. Desde el primer momento en que te vi, estoy loco por hacerte el amor y disfrutar de tu virginidad». Diego pronuncia estas palabras llenas de soberbia y seguridad.
Miguel Ángel