— ¡Vaya! ¡Vaya! Tú hiciste esta reserva para dos. —Le dice Miguel a Victoria.
—Así es, mi querido Miguel. Tenemos una noche agradable con una buena comida. —Le responde ella.
—Supuestamente, esto debería ser una cena para hablar de negocios, no tanto para una cita romántica. —Él le replica.
—Claro que es de negocios, pero me gustan los ambientes románticos y privados como este lugar. —Ella le guiña el ojo seductoramente.
Mientras se sirven la cena y toman unas copas de vino, celebran el nuevo