Mundo ficciónIniciar sesiónEl aire en las catacumbas era tan denso que parecía susurrar por sí mismo. Las paredes, cubiertas de musgo negro y grietas que sangraban sombras, vibraban con un pulso lejano: el del Abismo.
Nyara avanzaba descalza, con el vestido hecho jirones que parecía flotar detrás de ella. Sus ojos, vacíos y brillantes como el fondo de un pozo, no parpadeaban mientras se acercaba al centro de







