Mundo ficciónIniciar sesiónLa luz del amanecer se filtraba por la caverna donde se refugiaban. Afuera, el mundo seguía temblando con las consecuencias del regreso de Nyara, pero ahí dentro todo parecía en pausa.
Darek sostenía al bebé en brazos, como si tuviera miedo de quebrarlo. Sus dedos acariciaban la pequeña manita que se cerraba instintivamente alrededor de los suyos. A su lado, Elena, recostada pero más fuerte de lo que cualquiera esperaría, lo miraba con una mezcla de orgullo, amor y fatiga.—Todavía no






