LAS CRÓNICAS (PARTE 2)
—Mi Señora— Escuchar la voz calma de Fausto devolvió su mente a la realidad, pero su cuerpo seguía intranquilo a causa del asombro. Intentó mantener una expresión tranquila a pesar de que la ansiedad la recorría de pies a cabeza. Apretó sus manos cuando sintió que las palmas comenzaban a transpirar a causa de los nervios— Disculpe la repentina intromisión. Me imaginé que se iban a tomar su tiempo con esto de la instrucción así que me he tomado la libertad de traer algunos aperitivos. Espero no