"Este calor no hace daño" la voz resonó en la mente intranquila de Zarah "Este calor puede sanarte, puede alimentarte, puede iluminarte en la oscuridad".
La Señora de Dragones se encontró una vez más en ese cuarto oscuro de su mente donde los hilos se entrelazaban unos con otros, rodeándola en un sin fin de nudos. Reconoció el hilo que había atrapado entre sus dedos la última vez, cuando el Mago la había obligado a desenterrar desde el fondo de su memoria las raíces de su linaje. El hilo estab