CAUTIVA
Tabar no podía creer lo que oía. En Dragones un talento como el de Zarah, una sangre antigua con la capacidad de sanar, podía valer su peso en monedas de oro. Los Magos de Oficio escaseaban y contratar a uno costaba una fortuna que muy pocos se podían permitir. Muchos grandes señores a lo largo de todo el territorio habrían entregado la mitad de sus tierras a cambio de la mano de Zarah si hubieran conocido la inmensidad de sus poderes. Sin embargo, en Sol Naciente su mujer no era más que escoria