Dmitriy se levantó de la cama más temprano de lo acostumbrado, besó los labios de su amada y luego fue a lavar su cuerpo, le dio una última mirada queriendo decir adiós, luego salió y fue directo a la habitación de los niños.
Se acercó y besó su frente, le partía el corazón tener que despedirse, pero su deber era asegurarse que estuvieran bien, luego de despedirse de sus hijos, camino dando pasos largos hasta llegar a la entrada principal.
Allí se encontraba Mijaíl, con los hombres preparados