Una hora más tarde.
La puerta de la habitación se abrió, Mía ingresó meneando su cadera, ajustó la puerta colocando doble llave, en su rostro mostró una sonrisa malvada, llevó la mirada directo a la cama, allí se encontraba Dmitriy tirado, para su desgracia Mía había colocado sustancias en su copa.
—Ya veremos si esa mujer aún desea continuar contigo luego de lo que verá —Musito mientras zafó el nudo de la bata.
Mía quedó en tan solo ropa íntima, se acercó a Dmitriy, retiró la corbata, el saco