La noche llegó, Irina se encontraba más que nerviosa ansiosa, había esperado demasiado tiempo para poder vivir de manera tranquila y segura al lado del hombre que amaba, un cosquilleo en su cuerpo causaba que se sintiera insegura; ¿qué malo podría suceder? se preguntaba.
Sin decirle una sola palabra a su tía se dispuso a salir, junto con varios hombres a cargo de su seguridad se dirigió a la propiedad de Dmitriy, sin que ella se diera cuenta Alexandra desde la distancia observó las acciones de