La luz de la mañana se filtraba tímidamente por los grandes ventanales de la mansión, bañando la habitación en un tono dorado que parecía reflejar el estado de ánimo de Avana.
Después de la noche turbulenta en la estación de tren, el mundo se sentía distinto; el aire era más ligero, aunque el peso del diamante en su dedo le recordaba que su vida acababa de cambiar para siempre.
Marianne entró en la habitación con paso ligero, trayendo consigo un aura de frescura y calidez.
Al ver el brillo en l