Vida injusta.
Narra Camille:
El peso de la carta negra aún parecía flotar en el aire, una sombra fría y amenazante que se había cernido sobre los jardines de los Roshan, arrojando una mancha de tinta sobre la frágil y efímera paz que creíamos haber conquistado.
Mientras caminábamos de regreso hacia nuestra alcoba matrimonial, con los pasos lentos y el silencio sepultándose entre nosotros, sentí que la realidad nos devolvía de golpe a su violento cauce. La mano de Raphael sostenía la mía con una firmeza prote