Leyendas de los otros.
Narra Vincent:
La oscuridad de las cuevas no era una ausencia de luz; era una presencia física, un peso denso y húmedo que parecía aplastarnos el pecho a cada paso que dábamos. La noche ya se había extendido por completo sobre las tierras exteriores, pero aquí abajo, en las entrañas de la tierra, el tiempo había dejado de existir.
Mis botas pisaban la piedra con un ritmo mecánico, constante, guiadas únicamente por el mapa mental que se había grabado a fuego en mi cerebro desde la primera vez qu