Dolor y promesa. Parte 1.
Narra Vincent:
El ruido del motor de la camioneta se había convertido en el único latido que me mantenía anclado a este mundo. Conducía hacia el este, cortando la oscuridad de la noche con los esporádicos faros altos iluminando un camino polvoriento que se adentraba peligrosamente en los dominios de la manada Roshan. A mi lado, Wilder guardaba un silencio tenso, observando de reojo los mapas desgastados que habíamos robado de un puesto de avanzada. Pero mi mente no estaba en los mapas. Mi mente