Aliado inesperado.
Narra Raphael:
El aire en el salón de estrategia era pesado, cargado con el olor a incertidumbre, cera de velas y la tensión densa que emana de los hombres que saben que la guerra es inevitable. Frente a mí, sobre la mesa de roble macizo, el mapa de nuestras tierras parecía sangrar. Silvan, el Alfa de la manada Garra, golpeó la mesa con su mano enguantada, y sus ojos grises se quedaron fijos en los míos.
Avel, el Alfa de la manada del Viento, permanecía en silencio, con los brazos cruzados, obs