Punto de vista de Elena
El silencio en la gran oficina se extendió de una manera densa y palpable, como si absorbiera la magnitud de las palabras que acababa de pronunciar.
Vamos a encontrar sus esqueletos, Mason. Y luego, dejaremos que los esqueletos luchen por nosotros.
Mason me miró fijamente después de que terminé de hablar. No parpadeó. No se movió. Simplemente me miró mientras intentaba asimilar lo que acababa de decir.
Durante un largo instante, el único sonido en la habitación fue el zu