El semáforo marcó verde. El sonido estridente de un claxon me sacó de mis pensamientos, borrando de golpe el último sentimiento que le guardaba a Lucas.
Pisé el acelerador y seguí mi rumbo. El sol comenzaba a asomar en el horizonte, tan brillante y claro como la vida que ahora tenía por delante.
Tres años después, fui invitada al concurso global de documentales, donde gané el premio principal.
Después del evento, me tomé un tiempo para firmar autógrafos a los fans que se acercaron a felicitarme.