Después de escuchar eso, Lucas pareció recobrar la compostura. Forzó una sonrisa, asintió con la cabeza y apartó la mirada del paquete que aún tenía en las manos. Siguiendo a Marco, se dirigió a la habitación del hotel donde Fiona descansaba.
Antes de llegar, Marco le pidió a Lucas que comprara un ramo de flores, en secreto, con la idea de sorprender a Fiona.
Pero justo cuando llegaron a la entrada, escucharon el sonido de un encendedor. La puerta estaba entreabierta, y Lucas no podía creer lo q