Capítulo 40. Por Siempre, Anna
Anna se giró hacia Pía y se abrazó llorando, no podía creer que Marcos se recuperaría, había tanta sangre en la cama, encima de ella que no podía dejar de pensar que lo perdería.
―Lo dejaremos esta noche en cuidados intensivos, pero mañana podrá pasar a una habitación ―continuó el médico. ―Dependiendo de su evolución le daremos el alta.
―¿Cuándo podremos verlo? ―preguntó Anna.
―En este momento está aún en recuperación, lo tendremos allí hasta que recupere totalmente la conciencia, puede pasar