Capítulo 51. La Boda de Rosi.
El día de la boda, Rosi estaba sentada frente al tocador mirando su reflejo, estaba preciosa, había escogido un vestido de ensueño la tela de su cuello, brazos y espalda era tan fina que traslucía su piel, más la tela que curía su pecho y el resto de su cuerpo estaba compuesta por diseño floral con incrustaciones de pedrería. No llevaba velo, si no una hermosa peineta de brillantes que recogía la parte delantera de su cabello dejando suelto el resto que caí en hermosos bucles hasta la mitad de