BLAIR
—¡Déjame ver el anillo una vez más! —La voz de Grace relucía sobre la música del lugar en el que estábamos.
Estiré la mano con una sonrisa y luego negué con la cabeza.
—¿Cuántas veces más querrás verlo?
—¡Amiga, es que es hermoso! Y no es tanto por el anillo, ¡es que estás comprometida con el tipo del club! ¡Es increíble! —Grace empezó a vociferar y a hacer gestos de emoción que me sacaron una risita.
—No lo digas, así, suena feo.
De pronto, los ojos de mi mejor amiga, pequeños como siemp