157. La propuesta.
La Propuesta
Después de una larga marcha, prácticamente en silencio su mayoría, llegamos a un pequeño pero modesto hotel. Parecía tranquilo, en un lugar alejado del centro de la ciudad.
— Pensé que la Cofradía tenía su sede en un casino — le dije a Máximo.
El hombre bajó con dificultad de la camioneta, pues — imaginarás — que somos un poco paranoicos; usualmente estamos cambiando constantemente de sede, preferimos tener un poco de privacidad, sobre todo con las mafias europeas acechándonos.