143. Entre nubes y despedidas.
No pude evitar sentir que dejaba un pedazo de mí misma en aquella pista de aterrizaje. Era como si un extraño sentimiento se apoderará de mí, como si supiera que alguna fuerza extrañamente diría volver a verla... la pista... mi ciudad. Así que dejé todos esos pensamientos pesimistas atrás cuando me subí al avión. Ni siquiera tuve el valor de mirar hacia atrás para ver una última vez a Santiago, y sabía que, si lo hacía, tal vez no tuviera la fuerza de irme.
Cuando me senté en el asiento y ajust