140. Perder el control.
Santiago, Samuel y yo íbamos en la parte de atrás del auto, mientras mi hermano, de copiloto, observaba atrás del retrovisor el auto que nos estaba siguiendo.
— ¿En serio crees que eso es lo que está pasando? — preguntó Santiago mientras observaba hacia atrás.
En efecto, había un auto grande, de vidrios polarizados, que venía detrás de nosotros. Pero sinceramente no me pareció que fuera algo demasiado normal; simplemente era un auto a través de la carretera que tal vez estaba tomando un camin