Cap. 50: Anulación.
La noche había caído como un telón de sombra sobre la ciudad. En el piso alto del edificio donde vivía Axel, las luces de los departamentos eran pocas. Discretas. Silenciosas.
Logan tocó la puerta con dos golpes secos.
Axel abrió al instante. No preguntó. No sonrió. Solo se hizo a un lado para dejarlo pasar.
—¿Enfrentaste a la bruja? —preguntó, cerrando tras él.
Logan asintió. Se quitó el abrigo con movimientos lentos, como si cada prenda pesara más que la anterior.
—Margaret… —murmuró, sin ter