Pov Christopher
El aire de la mansión se siente denso. Pesa sobre mis hombros como si supiera lo que acabo de leer.
La carta está entre mis dedos temblorosos, arrugada por la presión. La leo otra vez, buscando que algo cambie, que diga algo diferente. Pero no. Las palabras son claras, definitivas, dolorosas.
> “Tú eres mi nieta. La hija de mi hija Elizabeth con Michael.
Alisson. Mi Alisson. ¿Es mi prima hermana?
El pecho se me desgarra.
La garganta se me cierra.
Siento la rabia, la confusión,