La celebración posterior al desfile transcurría en uno de los salones VIP del mismo hotel, una estancia elegante y dorada, con candelabros que colgaban desde el techo abovedado, paredes revestidas en mármol blanco y ventanales que dejaban entrar la brisa nocturna de Milán. Las copas de vino burbujeaban entre risas, música instrumental y miradas llenas de deseo contenidas.
Julie, con un vestido ajustado de seda color burdeos que resaltaba su cintura pronunciada y sus curvas, reía mientras conver