Niall se alejó de Lucy, no podía besar a alguien, no amaba, no podía ser infiel a Cory así ella no lo amara, cuando alzó la vista la vio ahí, sintió un miedo terrible de perderla, aunque recordó que nunca fue suya.
Nial estaba por ir tras Cory, pero Lucy lo detuvo.
—No te vayas, no me dejes sola.
—El chofer está afuera, te llevará a la mansión Ackerman —dijo y se fue.
Cory salió de prisa, no podía quedarse ahí y reclamar.
«¿Qué reclamaría? ÈL nunca fue mío, lo usé por despecho, y no importa