—¡Suéltenla! ¡Ella es inocente! —exclamó Lugh desesperado.
—¡Señor, tenemos que llevarla, allá podrán llamar al abogado y arreglar su situación! —sentenció el policía
—Chloe… —Exclamó Marbella—. Llamar al señor Harrison, que me libere cuanto antes, cuida a los niños —ordenó Marbella
—¡Llamaré al señor Harrison! —exclamó Chloe—. ¡Cuidaré a los niños, no te angusties, Mar!
Marbella se calmó.
—Iré con ustedes, no tienen que armar un escándalo —sentenció severa, los policías la soltaron, ella m