Mundo ficciónIniciar sesiónCuando Silvia colgó el teléfono, Amelia hizo lo mismo con el suyo; de pronto este volvió a repicar, ella supuso que era Silvia de nuevo.
—¿Ahora qué? —Dijo en mal tono, de pronto espabiló al oír la voz de Marino.
—¿Con quién estás tan enojada?
—¡Marino! —Marino sonrió.
—¿Por qué te sorprende si sabes que en cualquier momento te voy a







