El celular de Silvia repicó, cuando contestó se trataba de Henrry, ella al oír su voz de mala manera le dijo:
—¿Qué quieres y por qué llamas a mi teléfono personal?
—¿No te agrada escucharme? Después de todo lo que hicimos en nuestro último encuentro, al menos deberías ser un poco más cariñosa, ¿no crees?
—¿Qué quieres?
—Estoy afuera de tu casa, quiero enseñarte algo. —Silvia blanqueó los ojos.
—Ya voy de salida y no tengo…
—Solo será un minuto. —Sivia se asomó por la ventana de la habitación,