Mundo ficciónIniciar sesiónRodrigo es un millonario tiene poco más de un año de haber enviudado. Él juró no volvería a amar a otra mujer. En un viaje de negocios hizo a la ciudad de Los Ángeles conoció a una bailarina nudista es idéntica a su esposa, entonces decide contratarla por un año para ella usurpe su lugar.
Leer másEl destino sorprendió a Ana Julia (Scarlet) que nunca imaginó que conocería al hombre de su vida mientras trabajaba como bailarina en un club nudista de Los Ángeles; se trataba de Rodrigo Salvatierra, un joven y apuesto millonario que era viudo y aún sufría el luto por la muerte de su esposa. Entre ellos surgió un amor inesperado que nació como lo haría una pequeña flor en el desierto, siempre sedienta de pasión y expuesta a las inclemencias del destino, porque ese amor será sometido a muchas pruebas, una de las cuales los separará, pero los amores verdaderos sobreviven y mantiene juntos los corazones de los amantes.
***Las quiero mucho y gracias por llegar hasta aquí. Les invito a leer mi nueva obra en proceso, La sustitura, es del tipo usurpadora. Les dejo el prólogo. Prólogo Ignacio entró a la habitación de Amelia lleno de indignación y le dijo: —¿Quién se supone que eres? —La tiró agresivamente sobre la cama, él acababa de descubrir que ella no era en realidad su esposa, sino una usurpadora. —¿De qué hablas? —No te hagas la tonta, ya sé toda la verdad, sé que no eres mi esposa. —Un escalofrío invadió el cuerpo de Amelia. —¡Respóndeme! ¿Quién demonios eres y por qué viniste a llenar mi vida de tantas mentiras? —Amelia se quedó muda y su rostro empalideció. —¿Te vas a quedar callada? ¿Dónde está Silvia? —Ella tomó aire y con una voz temblorosa respondió: —No lo sé, ella me dijo que se iba de vacaciones por un tiempo, pero nunca regresó. —Hubo una pausa, después él le dijo: —¿Cuánto dinero
El último día del juicio.—Que el acusado se ponga de pie. —Rodrigo se levantó y el juez prosiguió:—Mediante a todas las pruebas presentadas y de cómo se desarrollaron los hechos durante los años de persecución que sufrió el acusado y su familia por parte del occiso. Hechos que desencadenaron la tragedia ocurrida en que el señor Alejandro José Alcázar perdió la vida; el acusado se declara inocente de todos los cargos, a partir de hoy puede gozar de plena libertad.Juan Carlos suspiró y extendió la mano para dársela a Rodrigo, se dieron un abrazo.—Felicidades Rodrigo, al fin la justicia llegó.—Gracias, no sé cómo habrían sido las cosas sin tu apoyo y el de todo tu equipo.—De algún modo la verdad tenía que demostrarse, Ana Julia y tú solo fueron v&iacut
MESES DESPUÉSLlegó el mes de diciembre, y la casa de los Salvatierra se vistió de navidad. El año anterior ninguno celebró; fue una navidad muy amarga, donde de una tarde para la noche Rodrigo había matado a Alejandro y estuvo a punto de morir, los alcázar les arrebataron al bebé, y todo había sido muy turbio para ellos. Pero ahora las cosas estaban mucho mejor de lo que esperaban, excepto claro que aun sentían la partida de Jr. y estaban tristes por ello, la navidad se los recordaba, pues como todo niño él adoraba esas épocas. Los adultos no sentíanganas de celebrar la navidad; pero en la familia habíamás niños que se sentíanfelices por la llegada de lasa fiestas, por ellos adornaron la casa y decoraron el árbol.Julio ya caminaba y decía algunas palabras. Esa navidad puso
Rodrigo quiso ir a ver a Antonella, sentía la necesidad de confrontarla después de lo que ella hizo. Scarlet no quería que lo hiciera. —No hace falta que lo hagas. —Casi te mata, ella pudo evitar que Alejandro te hiciera daño y se quedó callada. —Rodrigo tiene razón. —Le dijo Braulio—. Yo también quiero confrontarla pero ella se niega a recibirme, tal vez con Rodrigo si quiera hablar. Antonella nos traicionó y nos engañó a todos. Antonella tenía días que no hablaba con nadie ni recibía visitas, solo a su tío que una vez fue a visitarla. La custodia fue a su celda y le dijo: —Tiene una visita. —Antonella estaba sentada al borde de la cama. —Sabe que no quiero ver a nadie. —La custodia leyó en la plantilla el nombre del visitante. —Se llama Rodrigo Salvatierra. —Antonella corrió y se agarró de la reja. —¿Rodrigo vino a verme? —Lo dijo con una aleg





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