Mundo ficciónIniciar sesiónVeloz lo llevaron a la casa de Antonio, sacaron a Willy y lo amarraron de una silla; Antonio se fue adentro de la casa y después regresó con una botella de licor, le vendó sus ojos, luego le arrancó la cinta de su boca y lo obligó a beber varios tragos. Willy asustado no comprendía lo que él hombre pretendía hacerle.
—¿Piensa matarme con eso?
—Solo bebe idiota. —Después que le hizo beber casi todo el contenido de la botella le preguntó:







