Mandy escuchó que llamaban a la puerta, al abrir le entregaron la ropa del hombre.
Ella se la dio y Matt fue a cambiarse al baño.
Cuando salió le dijo que debía irse.
«Ojalá fuera libre», pensó, pero se reprendió en su interior, ella era solo una chica que recién conoció, aunque salvó su vida.
—Matt, recuerda lo que hablamos, mira que no quiero verte debajo de un puente.
Él rio un poco.
—No lo haré.
—¿Promesa? —exclamó ella, mostrándole el dedo pequeño.
Matt se sorprendió, pero unió su d