Nina Wyne comenzó a trabajar en el colegio una semana después, estaba ilusionada, era un proyecto maravilloso.
Cuando Denver le entregó el cheque con el dinero, estaba muy sorprendida, pero puso manos a la obra.
Abby estaba pensando en irse, pero no era capaz de hacerlo, era su trabajo soñado, además, ¿A dónde podría ir?
Decidió quedarse.
Al finalizar el turno, Abby y Johana iban de salida.
—Entonces, irás a la fiesta de Peter.
Abby lanzó un suspiro.
—No lo creo, no estoy de ánimo.
—¡Abby! Anda