Abigail estaba en el aeropuerto, miraba en la pantalla de vuelos, nerviosa.
Era la primera vez que volaba al extranjero sola.
Mirò su billete, se lo había comprado su gran amiga Johana, y le hizo una oferta laboral, ella no tenìa a nada, ni nadie, pero esa amiga fue la mejor del internado.
—Abby, ven conmigo, tengo un trabajo genial en la fundación Yakamoz para ayudar a madres solteras y niños, está fundada por una mujer rica de Chicago, y muchas damas de alta sociedad vienen y ayudan, por fav