Capítulo: Tú estás enamorado.
Emerson bajó a Anya del auto, notó que estaba dormida, al menos eso pensó.
La llevó hasta su habitación, la recostó en la cama, admiró su rostro, tan dulce y tierno.
Pero, ella abrió los ojos, lo mirò, sonrió con una sensualidad que él desconocía.
—Dime, hermanastro, ¿Qué tiene la zorra de Bianca que yo no tenga?
Emerson la mirò severo.
—Basta, Anya.
Anya le miró enojada, se levantó de la cama, comenzó a quitarse el vestido, hasta lanzarlo lejos de ahí, quedó en esa lencería tan sexy que l